DAKAR 2019 – Parte III

DAKAR 2019: UN SUEÑO QUE HA PASADO A LA HISTORIA

La crónica de Daniel Albero, el primer piloto con diabetes tipo 1 en participar en el Rally Dakar 2019, contada en primera persona en diferentes entregas.

Una vez en la tienda y después de haber descansado, asimilando que todo había acabado, recibí la visita del personal sanitario, quienes me hicieron una revisión (donde me aparecieron cuerpos cetónicos) y me pusieron dos goteros, unas pastillas antigripales y, tras pasar por el hospital de campaña, me dieron el alta.

Cuando conseguí estabilizar la glucosa fui a comer algo y pronto me puse a recoger todo mi equipo para no pensar en lo sucedido. Mientras recogía y comentando con el mecánico, me dijo que le puso ¡más de un litro de agua a la moto! El retén de la bomba de agua se había roto en la tercera etapa y, seguramente, si hubiésemos salido a la etapa cuarta y quinta (etapa maratón), el fallo mecánico estaba asegurado.

Al caer la tarde –de noche en España- participé vía Skype en el programa especial del Dakar de Teledeporte (TVE) con Marc Martín, donde confirmé mi retirada y tranquilicé a todos mis seguidores. Cuando terminé la llamada, busqué un hotel en Arequipa para pasar la noche y me saqué los billetes de avión para volver a casa. Agradecimientos a Enrique Naranjo (Marca) y Fernando Gimeno (EFE), periodistas amigos que me ayudaron con la gestión del vuelo.

Llegué al hotel a eso de las 21h. Entré a la habitación, me tomé las pastillas que me recetaron y directamente me metí en la cama…empecé con unos sudores increíbles. Me asusté mucho, pues allí estaba solo y al día siguiente tenía que coger dos aviones que me llevaran a casa y en esas condiciones lo iba a pasar muy mal. Sorprendentemente, me dormí y me levanté a las ocho mucho mejor de lo que me acosté. Me afeité, recogí todo y fui a visitar Arequipa para estirar las piernas antes de viajar. Tuve la suerte de ver lo bonita que es esa ciudad, en poco más de una hora, pero me encantó. Volveré, seguro.

A partir de este momento, ya todo transcurrió con total normalidad. Taxi, aeropuerto y vuelo hacia Madrid a las 20:40h, esta vez, sí, sin retrasos.

Y después de volar –descansando- llegué al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Allí estaban algunos de mis mejores amigos, parte del equipo y mi familia. Mi mujer, mi hijo Yeray, “els xulets”, Paco y su mujer, Pilar, Iñaki, su mujer, su hija… Ahora, ya estaba en casa. Bueno, todavía no del todo. Quedaban cuatrocientos kilómetros hasta llegar a mi Carcaixent natal. Allí me esperaban el resto de mi gente. Entre risas, abrazos, alguna que otra lágrima y gritos de… “Campeón, has hecho historia”.

Aunque yo cambiaría el verbo. No es “has”, es “hemos”. Todas y todos hemos hecho historia. Gracias por vuestro apoyo, por estar a mi lado desde la distancia y por hacerme más feliz cada día. ¡TODOS HEMOS HECHO HISTORIA!

Tengo clara una cosa…¡ Esto no acaba aquí!

¡Gas e insulina, que no falte!

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